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Maximiliano I Vermont
Emperador de Ferexia
Reinado 1771-1785 (Emperador)
Coronación 24 de Diciembre de 1770
Nombre real Maximiliano Vermont Rumer
Otros títulos
Presidente de Ferexia (de 1765 a 1770)

Hermano y Protector de la Orden de Katania Segundo Director del Directorio Ferexiano

Nacimiento 8 de Abril de 1735
Ciudad de Teseria (Ferexia)
Fallecimiento Año de 1810 (75 años)
Interpedia (Ferexia)
Entierro Teseria (Ferexia)
Predecesor Primera República Ferexiana
Sucesor Confederación Ferexiana
Consorte Lina Castelán
Casa Real Casa Imperial de Vermont
Padre Roberto Vermont


Maximiliano Vermont Rumer (1735-1810) fue el más célebre héroe político de Ferexia. Se convirtió en el primer emperador de dicho país y también era miembro de la Orden de Katania, de la cual llegó a ser considerado su principal protector a nivel mundial (Maximiliano era hermano del igualmente célebre katano Laurenz Vermont). En toda la historia lareana pocos personajes hay más controvertidos y con una vida más novelesca que Maximiliano Vermont. Además de gobernante, su fama se debe a sus múltiples facetas y roles que desempeñó en su vida como escritor, músico, poeta, altruista, líder militar, amante y otros más. Se convirtió en un ícono del pueblo ferexiano, y, para algunos jóvenes, un ejemplo a seguir.

RESUMENEditar

Sufrió en su juventud los crímenes y corrupción de la Revolución Ferexiana, en la que perdió a varios familiares y un amor. Sus familiares comerciantes y marineros lo llevaron a conocer varias partes del mundo y de Ferexia en sus años mozos. Cofundó el Grupo Horizonte (GH) que más tarde se convirtió en el Gremio Horizonte en el que sus integrantes realizaban en secreto obras altruistas, artísticas, y de todo tipo por el bien del país, aunque llegó a su momento crítico en pleno auge de la corrupción de la Primera República y el GH llegó a cometer incluso asesinatos sigilosos de líderes políticos corruptos (En esta época de crisis, Max salvó heroicamente a una novia suya de un capataz criminal, hacerlo fue sumamente difícil y arriesgado, aunque lo logró con ayuda del GH, Vermont perdió 1 dedo). Vivió su periodo de Dolce Vita que abarcó desde su pubertad hasta los primeros años de su gobierno: las fiestas, los amores y los viajes no eran obstáculo para que siguiera siendo un querido político. Una de sus más famosas aventuras de juventud fue pertenecer a La Banda, una banda que llegó a ser algo famosa y que interpretaba música de muchos tipos.

Fue coadiministrador de la Hacienda Vermont, la cual más tarde se convertiría en la primera Ciudad de Vanguardia Ferexiana. La fama de sus relatos, discursos, obras, su pertenencia a La Banda Musical y unas que otras invenciones lo ayudaron a que, motivado por las tragedias de su país, ocupara la presidencia de Ferexia tras un Golpe de Estado en 1765 contra el débil gobierno. Durante su presidencia conoció e hizo famosos a Los Cantantes, La Artista, El General, El Científico, entre otros, a quienes ayudó mucho a que desarrollaran en paz sus múltiples talentos por el bien nacional y mundial. Reconstituyó el maltrecho Ejército Ferexiano y también se inició en tácticas militares con El General como mentor y gran amigo suyo.

Durante la presidencia de Maximiliano se combatió fuertemente a las poderosas mafias y traficantes; logró vencer, aniquilar o desterrar a varios y reconciliar a unos. Apesar de eso hubo uno que otro que logró hacer de las suyas y desterrarse para volver unos años después y dar problemas...

Sus numerosos éxitos resonaron a nivel mundial y atrajo la atención de la Orden de Katania (que Maximiliano desconocía). En un encuentro inesperado y secreto, Maximiliano se integró a esa Orden y juró protegerla por el resto de su vida, igual que sus 2 hermanos y 1 hermana suya. Unos meses después de iniciarse, conoció al que hubiera sido el último sucesor de la dinastía Montés: El Príncipe; al conocerlo se dio cuenta que la leyenda negra entorno a él era falsa, y se entendieron muy bien. El presidente Vermont le consiguió un trabajo honrado e importante dentro del país, pero alejado de la política.

En 1771 fue coronado emperador en Interpedia y aumentaron sus éxitos. Pero para 1773 muchos países del norte y sur del continente, celosos de sus triunfos y enemigos de Katania, invadieron el país. Vermont dirigió a sus compatriotas a una difícil victoria. La Otra Secta no cesó de organizar complots de asesinato, sabotaje o invasiones al Imperio Ferexiano que fueron repetidamente vencidas, excepto una que logró capturar por corto tiempo Interpedia, aunque El General contraatacó y Maximiliano I pudo entrar triunfante a la capital enemiga. En esa ciudad capturó su primer Legado de Katania y empezó a grabar recuerdos. Durante un mediano periodo de paz, el emperador y Katania llegaron a un acuerdo secreto en el que los katanos encontrarían los más posibles Legados en regiones cercanas a Ferexia, y el gobierno imperial los resguardaría sumamente ocultos en Vermontia. Laurenz y muchos otros conocidos participaron en esa empresa, y lograron conseguir algunos aunque en otros fallaron (provocando tensas relaciones entre Ferexia y esos países). El Científico, La Artista y el Ejército aprovecharon los Legados para estudiarlos e incluso les proporcionaron conocimientos en ese entonces nunca antes vistos que sirvieron para que crearan nuevas tecnologías de todo tipo.

En los territorios conquistados, los ferexianos liberaban de la esclavitud o vasallaje a sus habitantes (aunque no siempre sus habitantes estaban de acuerdo), deponían gobiernos absolutistas y los anexaban al Imperio, o colocaban otros gobiernos (en otros casos). Reconstruían ciudades y pueblos, cazaban talentos nuevos e intentaban mejorar la economía y combatir el crimen. Por un buen tiempo no hubo intentos de rebelión porque el "Ejército Libertador" era bien recibido, pero unos años después las tensiones e intrigas convirtieron a Maximiliano y a varios de sus aliados en un estado de paranoia y el gobierno Vermont se fue volviendo más autoritario y controlador, provocando el aumento de descontentos.

Durante esa paz (La Edad Dorada), Maximiliano y su esposa Lina tuvieron muchos encuentros románticos (como en su juventud), ella era la mujer perfecta para él (y no fue nada fácil conquistarla), pero además era gran emperatriz y jugaba un papel importante en los proyectos y decisiones de su marido. El matrimonio tuvo en total 5 hijos.

Fue también en esa época que la vida de todos los amigos y aliados de Maximiliano dio un drástico giro cuando en un país vasallo del Imperio se hizo famoso El Segundo Profeta, que con sus predicaciones atrajo cada vez más a más gente con el tiempo, era considerado el sucesor de Emmanuel. La Santa Congregación y el Sumo Sacerdote lo conocieron y le ayudaron. Katania no tardó en encontrarlo e intentar convencerlo de unírseles pero él, como buen santo, rechazó la oferta. Sin embargo les explicó a todos los katanos la verdadera razón de ser de los Legados (que fueron creados a propósito por Emmanuel) y él también los deseaba reunir para destruirlos (era su misión). Después de pensarlo mucho, Katania prometió brindarle todos los Legados encontrados, pero con la protección de todos los gobiernos y líderes katanos de Larea. Laurenz descubrió entonces que esos objetos sobrenaturales servían para transportarse momentáneamente a momentos de las vidas de gente muerta y se obsesionó con la idea de transportarse a las vidas de muchos personajes antiguos, principalmente Emmanuel. También Maximiliano fue contagiado por esa obsesión.

Pero el "secreto" de Katania fue conocido rápidamente por la Otra Orden, y eso sembró la gran tragedia que se avecinaba.

Mientras Katania y Ferexia acariciaban el cielo con sus logros y paz, al sur de la Gran Cordillera en la nación tranquila e ignorada de Silduria surgió un líder con un verbo y fuerza extraordinaria, que en poco tiempo se hizo respetar y/o temer por sus cercanos. Él era hijo de un gran empresario de personalidad oscura y malévola, pertenecientes ambos a la Otra Orden, el hijo heredó doblemente la oscuridad y malevolencia de su padre, pero acompañada de una extraordinaria capacidad para engañar y enamorar a la gente con unas palabras. El joven sildurio y su ejército fueron tragándose una por una a las naciones del sur y del Oeste, el gran ejército que alguna vez fue insignificante era ahora el más temido en las montañas y despiadado: cada vez que un general sildurio se posesionaba de un territorio, no había un solo lugareño que no sufriera acoso, violencia, violaciones, robos, altísimos impuestos y duros castigos. Lo que pocos sabían era que ese joven temible no tenía muchos ideales, ni siquiera le importaba el dinero o el poder político. Ese hombre había tenido una vida demasiado traumante pero al mismo tiempo exitosa, se autoconsideraba un demonio hecho por la misma sociedad y enemigo de ella, heredero de las oscuras y traicioneras tradiciones de su familia, sólo buscaba acabar con Katania y cualquier ideología o gente que le impidiera su propósito: controlar las "miserables vidas" de la sociedad y hacer su voluntad, a la manera que según él creía correcta; premiaba con grandes lujos y placeres a sus amigos, pero castigaba cruel e inhumanamente a sus enemigos. Porsupuesto, soñaba con poseer los Legados y forjar una nueva humanidad "perfecta y sumisa" (como él creía que era correcto).

Mientras Maximiliano Vermont y los países no pertenecientes a la Otra Orden gozaban de paz y armonía, los olvidados puebluchos sureños eran testigos del comienzo del genocidio sildurio. En Interpedia se celebraban grandes eventos de todo tipo, fiestas, reuniones mundiales culturales y deportivas, la música en todo su apogeo (con Vermont tocando en su banda de juventud) y un periodo muy romántico. Ahunado a ello, se descubrieron o inventaron en breve muchos aparatos y tecnologías nuevas (algunos gracias al poder de los Legados).

Llegó el momento -como era de esperarse- en que El Gran Intruso llegó a las puertas de la Gran Ferexia. Diplomático y envolvente, como siempre, el líder sildurio se dio a conocer al emperador en una solemnísima reunión en la que sobraron placeres, lujos y atracciones. Silduria propuso una alianza secreta muy comprometedora entre el imperio Vermont y El Gran Intruso. El líder no escatimó en darle a conocer de una manera muy directa sus verdaderas intenciones -aprovechando las copas que el emperador tenía encima- pero afortunadamente el ferexiano rechazó cortésmente. Los sildurios se retiraron enfadados y blasfemando, y desde entonces nunca volverían a pisar tierras ferexianas... nunca con las mismas inteciones...

Esa fue la época en la que comenzó la era de gran oscuridad para Larea y principalmente Ferexia. El emperador disfrutaba en su palacio de lujos y cada vez se olvidaba un poco más del pueblo, además de empezarse a obsesionar con falsas agresiones de sus países vecinos y mandaba a ocupar cualquier territorio con el más pequeño pretexto. Eso irritó al pueblo y a sus familiares y amigos. Lina, la emperatriz, estaba cansada de ser soberana y madre al mismo tiempo, mientras que sus hijos se quejaban frecuentemente de la actitud ególatra de su padre. Antes Maximiliano escuchaba y atendía las ideas del pueblo, con gran paciencia y extraordinaria simpatía, pero de repente ese gran diplomático iba muriendo para dar paso a un típico monarca absoluto y arrogante; ahora la única interesada en la gente era la emperatriz. Al darse cuenta de la creciente popularidad de Lina, Los Traidores de la Corte engañaron a Maximiliano sobre la falsa infidelidad de la emperatriz, y el emperador encolerizado ordenó que se espiara cada acción de ella, y le devolvió la supuesta traición siéndole infiel con otra joven. Lina se enteró y hubo graves problemas dentro de la Casa de los Vermont.

Pero eso no era todo, en las provinicas del norte del imperio llegó un desgraciado huésped de lo más intrigante y misterioso. Ese hombre pertenecía a la Otra Secta pero tenía aspecto de no serlo, porque casi siempre la gente en las calles lo veía con una terrible facha y su higiene horrorosamete descuidada (como un Rasputín). Deambulaba de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, y le conocían como El Espectro


Vida tempranaEditar

Originario de una modesta familia, su vida se vio seriamente afectada por el estallido de la Revolución Ferexiana (1749-1752), ya que el crimen y la violencia que se vivía en esos tiempos fue el causante de que perdiera a varios familiares, e incluso a un amor de juventud. A raíz de esto fue uno de los cofundadores del grupo secreto Horizonte (abreviado GH) junto con su hermano Laurenz y otros jóvenes más; dentro de ese grupo conoció a muchas amistades importanes que lo acompañarían por el resto de su vida.

Cuando la monarquía de la Dinastía Montés fue derrocada, en 1752, la familia Vermont pudo reestablecerse en su natal región de Teseria, pero atravesaba por una gran crisis económica. Así que Maximiliano acompañó a su tío Karl a navegar y comerciar por diversas provincias del país, manteniendo contacto con otros simpatizantes del Grupo Horizonte en toda Ferexia. Dos años después Maximiliano regresó a Teseria e inició su carrerra de escritor aportando varias de sus opiniones y textos al heraldo local. Conforme la situación política en la débil República Ferexiana se volvía más tensa, los compañeros de GH adquirieron más fama y prestigio a nivel nacional, en gran medida por los escritos de Maximiliano y también por diversas empresas y obras de caridad de dicho grupo. Bastó poco tiempo para que Vermont se convirtiera en el líder de GH y muy querido por miles de ferexianos.

Los Vermont desde hacía 20 años eran propietarios y administradores de una villa en la isla de Mastriche, en 1760 a Maximiliano y a Laurenz se les encargó la administración de dicha villa. Ambos cooperaron muy bien y la reconstruyeron poco a poco, en corto tiempo la villa alcanzó el tamaño de un pueblo mediano gracias al empeño de los hermanos.

Pero para 1763 la situación política era desastrosa y el gobierno fracasó totalmente en su intento de acabar con el crimen y la crisis, así que un grupo de militares y políticos importantes dio un Golpe de Estado y asesinó al Presidente (con ayuda de sicarios criminales) para quedarse con el poder. Una ola de indignación y coraje sintieron todos los ferexianos